Colaboraciones colectivas

Echo de menos esas quedadas cada 15 días. Ese activismo real, vibrante, presencial. 15Mero.  Ese descubrir pasito a pasito. Ese empoderamiento.

Como premio de consolación, queda la conexión virtual, necesaria, pero desde luego no suficiente. Semilla de otras colaboraciones por venir.

Hace poco me comentaban que deberíamos encontrar la forma de aceptar una implicación un tanto más “liquida” en los movimientos sociales. Abrir nuestras expectativas a que las personas se impliquen en un proyecto cuando tengan un momento en el que esto sea posible, y que el colectivo no se base en el trabajo de pocas personas, que acaben  en un grado de implicación que devore la vida personal.

Complicado equilibrio, pero es necesario no forzar la máquina del activismo recriminando a la gente que no esté disponible las 24 horas del día para la asamblea de turno, o para firmar el manifiesto imprescindible.

Por el momento, sigo empoderándome colaborando con el OCM de Valencia, e intentando aportar en proyectos de visualización de datos con Software Libre, tomando como partida el magnífico visualizador de los gastos de las tarjetas black de numeroteca.

¿Dónde tendré la cabeza? me dije al escuchar esta canción en una serie de tv

 

Visualizando los derechos: una perspectiva estadística del retroceso

En este post comparto con ustedes la última ficha informativa que ha elaborado el Centro por los Derechos Económicos y Sociales (Center for Economic and Social Rights – CESR) que aborda la situación de los derechos económicos y sociales en España, especialmente tras la crisis económica que comenzó a afectar al país en 2007. Agracecen al Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) y a Gabriela Jorquera Rojas de la Red Europea contra la Pobreza (EAPN Madrid) por su inestimable ayuda en la revisión de esta ficha informativa

Viene a demostrar con datos las consecuencias de aplicar políticas de austeridad como las que contínuamente predica y nos impone el FMI. ¿Es esto lo que realmente queremos?:

Un resumen de los resultados:

Retrocesos en el disfrute del derecho al trabajo:

  • El desempleo causado por la crisis amenaza el derecho al trabajo de una gran parte de la población.
  • Existe un mayor incremento del grupo de personas en situación de desempleo de larga duración.
  • España tiene la tasa más alta de población trabajadora con contratos temporales de toda la UE-15 y la segunda más alta de la UE-27.

Retrocesos en el derecho a condiciones dignas de trabajo:

  • El poder adquisitivo de las personas trabajadoras con menores ingresos está siendo continuamente reducido.
  • El ingreso medio de los hogares ha disminuido, mientras que el número de hogares sin ingresos se dispara.
  • España presenta enormes brechas salariales entre nacionales e inmigrantes y entre hombres y mujeres.

Impacto en el derecho a la vivienda:

  • Más de la mitad de la población denuncia una carga económica excesiva debido a los costes de la vivienda en España.
  • La crisis ha tenido consecuencias especialmente graves en el derecho a una vivienda asequible de las personas que viven en condiciones de pobreza.
  • La disponibilidad de vivienda social es insuficiente para garantizar la demanda de vivienda asequible.

Impacto en el nivel de vida:

  • Una cuarta parte de la población y casi un tercio de la niñez están en riesgo de pobreza o exclusión social.
  • Existen importantes diferencias autonómicas en la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social.
  • Las mujeres, la niñez y las personas mayores constituyen los colectivos más susceptibles de ser pobres en España.
  • La brecha entre ricos y pobres en España ha crecido hasta niveles sin precedentes desde el comienzo de la crisis.

España está retrocediendo en la inversión social:

  • Los recortes presupuestarios en sectores sociales ponen en peligro los derechos económicos, sociales y culturales y podrían constituir medidas regresivas.
  • El gasto social per cápita en España ha sido relativamente bajo.
  • Las Comunidades Autónomas que gastan menos en educación presentan las tasas más elevadas de abandono escolar temprano.

A pesar de la existencia de medidas alternativas a la austeridad

  • España podría realizar mayores esfuerzos para movilizar recursos disponibles con el objetivo de reducir la desigualdad y garantizar los derechos.
  • El gran tamaño de la economía sumergida en España constituye una pérdida importante de ingresos públicos.
  • La lucha contra la evasión fiscal para reducir el déficit público supone una alternativa frente a los recortes presupuestarios.

El último intento de GESTHA para hacernos despertar, aparecido en tercerainformación.es: Un nuevo tipo impositivo en el Impuesto de Sociedades para beneficios a partir del millón de euros, que permitiría ingresar más de 63.300 millones adicionales cada año

Se puede cambiar la situación. Sólo consiste en noseguir aplicando las medidas que nos han traido hasta aquí. El capital financiero IRRESPONSABLE que creó esta crisis debe ser sometido a regulación, para evitar que el problema se repita.

El documento completo en .pdf en est enlace

El uso PÚBLICO de la calle

En estos tiempos convulsos en los que parece que nos estemos reinventando a cada minuto, el mero hecho de realizar una protesta ciudadana (sin promotores políticos o sindicales) acaba siendo una reivindicación doble.  Por un lado la causa de la convocatoria, y por otro la reivindiación de un espacio común, público.

La brillante Naomi Klein en el capítulo “Recuperar las calles” de su libro No Logo lo explica así:

[…] la encarnación actual del movimiento internacional Recuperar las Calles surgió en mayo de 1995. Éste asalta las calles más concurridas y las esquinas más importantes, y llega hasta las carreteras, donde organiza fiestas espontáneas, exigiendo espacios no comercializados en las ciudades y una naturaleza intacta. En muchas ciudades, las fiestas callejeras se han sincronizado con otro movimiento internacional explosivo: los paseos en bicicleta llamados Critical Mass.

Las confrontaciones deliberadas de las fiestas callejeras reúnen la sinceridad previsible de la política con la ironía divertida del pop. El RLC no da la espalda ni a las ciudades ni al presente, sino que orienta el deseo de entretenimiento y de fiesta (y el de alucinar y sublevarse, su lado más oscuro) y lo canaliza, convirtiéndolo en un acto de desobediencia civil que también es un festival.

Enmarcado en este tipo de movimiento/protesta/celebración/performance surge la inciativa 11FcontraF1 protestando contra la incompetencia, el despilfarro y la corrupción en Valencia. La idea fue:  PARA LA CORRUPCIÓN aprovechando el símbolo del semáforo rojo y el símbolo del despilfarro en la comunidad: el  circuito urbano de la F1 en Valencia.

Se propuso “ocupar los semáforos de una avenida”. De forma pacífica. Desde el respeto. Sólo cuando está en rojo. Sin causar desorden.  Sin cortar la calle. Sin pedir permiso. No sirve para hacer una asamblea.
Puede servir como forma alternativa de propuesta. Pero lo que desahoga….

Aún así, la policía se pasó a recordarnos que deberíamos haber notificado la protesta. ¿Hay que notificar que te vas a parar en un paso de cebra mientras está en rojo?. ¡Qué ridiculez!.

Para ahondar en la materia, recomiendo al lector el estupendo libro del antropólogo Manuel Delgado, “El espacio Público como ideología“.

Para urbanistas, arquitectos y diseñadores espacio público quiere decir hoy vacío entre construcciones que hay que llenar de forma adecuada a los objetivos de promotores y autoridades, que suelen ser los mismos, por cierto.

La noción de espacio público se puso de moda entre los planificadores, sobre todo a partir de las grandes iniciativas de reconversión urbana, como una forma de hacerlas apetecibles para la especulacion, el turismo y las demanadas institucionales en materia de legitimidad. En ese caso, hablar de espacio, en un contexto determinado por la ordenación capitalista del territorio y la producción inmobiliaria siempre acaba resultando un eufemismo: en realidad se quiere decir siempre suelo.

Existe otro discurso, en el que el concepto se entiende como lugar en el que se materializan diversas categorías abstractas como democracia, ciudadanía, convivencia, civismo, consenso, etc., y por el que se desearía ver transitar a una ordenada masa de seres libres e iguales que emplean ese espacio para ir y venir de trabajar o de consumir y que, en sus ratos libres, pasean despreocupados por un paraíso de cortesía.

Ese proceso se da en paralelo al de una dimisión de los agentes públicos de su hipotética misión de garantizar derechos democráticos fundamentales ( disfrute de la calle en libertad, vivienda digna y para todos…) y la desarticulación del Estado de Bienestar. Así, las mismas instancias políticas que se muestran sumisas o inexistentes ante el liberalismo urbanístico y sus desmanes pueden aparecer obsesionadas en aseguar el control sobre una calles y plazas (ahora obligadas a convertirse en “espacios públicos de calidad”) concebidas como mera guarnición de acompañamiento para grandes operaciones inmobiliarias.

Un análisis de las últimas ordenanzas municipales completamente represivas viene a corrobar esa tesis, Guadalix (multa de 3.000 € por uso “impropio”) o directamente absurdas, como las de Mallorca (prohibiendo hacer encuestas), Barcelona (1.500 € de multa por patinar), Valladolid (1.500 € multa por pedir) o Madrid (750 € de multa por rebuscar comida en la basura).

Los poderes fácticos pretenden apropiarse de ese espacio para definir lo que es moralmente aceptable y lo que no.La neocensura de lo “conveniente” o “políticamente correcto” exige unas dosis generosas de hipocresia para negar la fea y sucia realidad de parias fuera del sistema de producción y consumo que pueblan el planeta, ese sueño de un espacio público hecho de diálogo y concordia, se derrumba en cuanto aparecen los signos externos de una sociedad cuya materia prima es la desigualdad y el fracaso.

Puedo entender que los ayuntamientos tengan miedo a los ciudadanos, y como dice el maestro Manuel Delgado, hasta me parece bien. Es una muestra de su debilidad.

Que el poder le tenga miedo a lo que eventualmente pueda suceder en una plaza, advierte que….. no se siente tan seguro.

Paren, que aqui vive gente.

 

Hasta 1970 África era autosuficiente. Producía lo necesario para poder alimentar a su población.

Pero hoy el continente tiene que importar el 25% de su comida. África ha perdido su Soberanía Alimentaria. Millones de personas que pasan hambre en África ven cómo su comida vuela o navega hacia otras latitudes. Sus tierras producen agrocombustibles para los coches europeos o alimentos que se exportan a otros países.

Después de globalizar la industria y los servicios estamos en pleno intento de globalizar la agricultura.La burbuja inmobiliaria explotó y los financieros, cansados de especular con las casas ahora van a por la comida. Pero ya comentábamos que el hecho de que los más pobres no puedan comer solo son “efectos colaterales” para un analista de materias primas.

Los capitales extranjeros se han apropiado de 50 millones de hectáreas de tierra en países del Sur, una gran mayoría en África. Eso equivale a la mitad de todas las tierras agrícolas de la Unión Europea.

Empresas europeas y asiáticas están acabando con los bancos de pesca del continente. Para millones de africanos el pescado es la base de su comida. Enormes transnacionales tienen en sus manos la alimentación global: deciden qué comemos, en qué condiciones y a qué precio. Frente a ese poderío, las comunidades campesinas están desprotegidas.

Todo esto se explica con rigor en esta web de la estupenda campaña  de Veterinarios Sin Fronteras  “Paren, aqui vive gente”.

La economista Loretta Napoleoni en el capítulo “Anarquía en el mar” de su magnífico libro  “Economía Canalla” nos describe los talleres clandestinos de pescado.  Grandes barcos-factoría con mano de obra esclava cuya tripulación no tiene pasaportes y una vez embarcados, están atrapadosa bordo y no pueden desembarcar en ningún sitio. Las tripulaciones pesqueras clandestinas son tan prescindibles para los pescadores piratas como lo son las prostitutas eslavas para los proxenetas de la globalización.  Incluso cuando uno de estos barcos sufre un accidente, el resto no deja de pescar por salvar al otro barco. Inhumanos.