La armonía interna entre Libre Mercado y Terror Ilimitado

¿Acaso existe una realidad que no sea una construcción social?

¿Es posible la relación de acreedor-deudor sin una violencia previa?

¿Es casualidad que las reformas económicas impuestas por la troika obliguen a un cambio en la sacrosanta constitución? ¿El recorte brutal en derechos sociales es necesario para salvar una economía?

¿O es más bien que para instaurar un régimen tan profundamente injusto es necesario recortar derechos humanos ?.

Naomi Klein cuenta en La doctrina del Shock que en 1976 Orlando Letelier utilizó  su recién recuperada libertad para denunciar los crímenes de Pinochet, y defender el historial de Allende frente a la maquinaria propagandística de la CIA. Letelier rechazó la noción a menudo repetida de que la Junta Militar tenía 2 proyectos distintos y claramente separados:  por un lado un atrevido experimento de transformación económica y por otro un malvado sistema de crueles torturas y terror.

El ex embajador insistió en que sólo había UN ÚNICO proyecto, en el que el terror era la herramienta fundamental de la transformación hacia el libre mercado. En su afilado ensayo para The Nation, “The Chicago Boys in Chile: Economic Freedom’s Awfull Toll” publicó:

La   violación   de   los   derechos   humanos,   el   sistema   de brutalidad   institucionalizada,   el   control  drástico  y  la supresión de toda forma de disenso significativo se discuten —y   a   menudo   condenan—   como   un fenómeno   sólo indirectamente  vinculado,  o  en verdad   completamente desvinculado, de   las   políticas   clásicas   de   absoluto “libre mercado” que han sido puestas en práctica por la Junta Militar.

[…] este   concepto  particularmente conveniente de un sistema social en el cual la “libertad económica” y el terror político coexisten  sin interferirse, permite a estos voceros financieros sostener su idea de “libertad”   mientras   ejercitan   sus   músculos verbales en defensa de los derechos humanos.

Letelier llegó al extremo de escribir que Milton Friedman, como “arquitecto intelectual y consejero  no oficial del equipo de economistas ahroa a cargo de la economía chilena” era corresponsable de los crímenes de Pinochet. No concedía valor a la defensa de Friedman de que el cabildeo a favor del tratamiento de choque se limitaba a ofrecer consejos “técnicos”.  El establicimiento de una “economía privada” libre y el control de la inflación “a la Friedman” dijo Letelier, no se podían llevar a cabo de forma pacífica.

El plan económico  ha  tenido  que ser impuesto, y en el contexto chileno ello podía hacerse sólo mediante el   asesinato  de  miles de personas,  el establecimiento de campos de concentración a través de todo el país, el   encarcelamiento de más de cien mil personas  en tres años, el cierre de los sindicatos y organizaciones   vecinales  y la prohibición de todas las actividades políticas y de todas las formas de expresión. […]

Represión para las mayorías y “libertad económica” para pequeños grupos privilegiados son en Chile dos caras de la misma  moneda.

Había, escribió “una armonía interna” entre el “libre mercado” y el “terror ilimitado”.

En la actualidad, no son pocas las voces como Jean Ziegler, actualvicepresidente de la ONU, que reclaman un nuevo Núremberg financiero que detenga el orden criminal del mundo.

Bandidos nómadas y sedentarios

Loretta Napoleoni es economista. Ha trabajado en el Fondo Monetario Internacional, en el Banco Nacional de Hungría, el Chase Manhattan y en la agencia de Bolsa Lauie Millbank. Además, ha sido consultora de la FAO, la Organización de las NacionesUnidas para la Agricultura y la Alimentación, así como del BERD, Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo. Se especializó en terrorismo internacional.

De su recomendable libro Economia Canalla,  ya comenté la sección en la que analiza el mundo de los barcos pesqueros en la globalización. Cuanto daño hace a paises africanos que ven sus costas esquilmadas. Y a los esclavos que trabajan en ellos. La “nacionalidad” de un barco, es siempre un paraiso fiscal. La tesis del libro es que en medio de cambios profundos, la política puede perder el control de la economía, y esta se convierte en un poder salvaje en manos de los nuevos emprendedores.

La cultura de la globalización deshumaniza a los actores económicos. Hoy están aqui y mañana en Melbourne. Las decisiones económicas las toman individuos a los que la distancia geográfica les da una suerte de impunidad.

En palabras de Loretta, hemos pasado de los bandidos sedentarios a los bandidos nómadas.

Los bandidos sedentarios, que monopolizaban el crimen en una zona, tienen que considerar que una excesiva avaricia de hoy puede llevar a una avaricia frustrada mañana.  Tienen un incentivo para moderar sus apetitos y permitir a sus víctimas el mantenimiento de la porsperidad necesaria para negociar y acumular riqueza.  Así pues, a los bandidos sedentarios les interesa ayudar al bienenestar de aquellos que viven en el territorio que controlan.  Incluso proveerán bienes públicos que generen riqueza, incluyendo, por encima de todo, el orden público para reducir las actividades que puedan disuadir de la inversión de los bandidos nómadas.

Los bandidos nómadas cogerán todo lo que se puedan llevar, puesto que no se preocupan en absoluto por sus víctimas y esperan robar a otros mañana.

Pues bien, frente a este sinsentido de irresponsabilidad, impunidad, incompentecia, corrupcion y despilfarro proponemos una solución esperanzadora: CAMBIAR EL MUNDO